
Por: Redacción Política
Pachuca, Hidalgo – 3 de junio de 2026
El Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Hidalgo ha tomado una posición firme y contundente en defensa de la tradición taurina, colocándose como uno de los principales actores políticos que buscan proteger legalmente la fiesta brava frente a las crecientes iniciativas de prohibición que han surgido en diversos estados de la República Mexicana. En el centro de esta batalla legislativa se encuentra el diputado Marco Antonio Mendoza Bustamante, quien ha convertido la defensa de la tauromaquia en un eje central de su agenda política.
El diputado Marco Antonio Mendoza Bustamante, presidente estatal del PRI en Hidalgo y diputado de representación proporcional en el Congreso local, presentó recientemente una iniciativa para reformar el artículo 30 de la Ley de Cultura y Derechos Culturales del Estado de Hidalgo. Esta propuesta busca incluir formalmente a la fiesta brava y las peleas de gallos como parte del patrimonio cultural inmaterial de la entidad.
La propuesta de Mendoza incluye además otras tradiciones hidalguenses como el pulque, la barbacoa, el zacahuil, el ximbo, los tianguis tradicionales y la medicina tradicional, bajo el argumento de salvaguardar conocimientos y expresiones vivas frente a la globalización. “Se asegura la identidad, cohesión social y transmisión generacional de saberes, promoviendo la diversidad cultural, el respeto mutuo y la protección legal ante el riesgo de desaparición”, expuso el legislador priista en su propuesta.
El diputado Mendoza ha sido enfático en señalar que la tauromaquia forma parte de la identidad y las tradiciones culturales de distintos sectores de la sociedad mexicana. “Porque amar la tauromaquia es amar nuestra cultura y amar nuestras tradiciones, nuestras raíces”, declaró en un reciente foro taurino. Esta postura se alinea con la conmemoración que se está realizando en 2026 de los 500 años de tauromaquia en México, cuyo primer festejo registrado tuvo lugar el 24 de junio de 1526.
Uno de los argumentos más contundentes presentados por Mendoza es la supuesta amplia aceptación social de la fiesta brava. “90% de la gente apoya la tauromaquia”, afirmó el presidente del PRI en Hidalgo durante un evento público. Esta cifra, aunque no ha sido verificada independientemente, se ha convertido en el estandarte de la defensa priista de las corridas de toros.
La industria taurina en México mueve aproximadamente 9,000 millones de pesos anuales y genera empleo a más de 120,000 personas, tanto de manera directa como indirecta. Según estadísticas recientes, entre 6 y 7 millones de mexicanos asisten anualmente a las plazas de toros en más de 1,000 localidades del país. La actividad comprende más de 4,000 festejos taurinos por temporada, lo que demuestra la magnitud del sector.
Mendoza ha enfatizado que las decisiones sobre el futuro de la tauromaquia deben ser tomadas por los hidalguenses, no por actores externos. Al criticar las declaraciones de la actriz Kate del Castillo en contra de las corridas de toros, el diputado afirmó: “En primer lugar, la señora no es hidalguense. Me llama la atención que hable de violencia cuando ella ha participado en narcoproducciones que hacen apología de la muerte y la violencia hacia seres humanos”.
La postura del PRI representa un giro significativo en el Congreso de Hidalgo. Aunque en marzo de 2024 una mayoría de legisladores, incluyendo algunos que ahora apoyan a Mendoza, se pronunciaron a favor de prohibir las corridas de toros, la dinámica ha cambiado radicalmente.
Actualmente, en el Congreso local permanece “en la congeladora legislativa”, desde hace más de un año, una iniciativa para prohibir las corridas de toros en la entidad. Sin embargo, la semana pasada los diputados aprobaron la realización de una consulta ciudadana para definir el futuro de la tauromaquia, ejercicio que se prevé se lleve a cabo dentro de un año.
Entre los diputados que respaldaron la propuesta de Mendoza están Paloma Barragán Santos, Diana Rangel Zúñiga, Pablo Escalante, Lizbeth Ordaz, Arturo Gómez, José Luis Rodríguez, Johana Hernández, Miguel Moreno, Leonel Perusquía y Andrés Velázquez, algunos de los cuales ya habían manifestado su respaldo a la prohibición de las corridas de toros el año pasado.
Los diputados que NO se adhirieron a la propuesta fueron Alejandro Alcántara y Karla Perales de Movimiento Ciudadano, Claudia Luna de Acción Nacional, y las morenistas Citlali Delgado, Tania Meza, Rosario Guerrero, junto con la diputada del Partido Verde Guadalupe Cruz.
El PRI en Hidalgo organizó un foro con simpatizantes de la tauromaquia impulsado por Marco Antonio Mendoza, el cual terminó con una denuncia pública por el uso de caballos en una manifestación dentro del evento. Durante este foro, el diputado del PRI acusó al Partido Verde Ecologista de México de presuntamente organizar grupos de choque.
Este evento marcó un punto de inflexión en el debate público sobre la tauromaquia en Hidalgo, llevándolo desde la esfera legislativa hacia la arena de la opinión pública y la movilización social.
El año 2026 es simbólico para la tradición taurina mexicana, ya que se cumplen 500 años de la primera corrida de toros registrada en territorio nacional. Con la presentación del libro “México es Taurino”, Tauromaquia Mexicana A.C. dio inicio a las celebraciones por este aniversario en el Foro Castalia del Seminario de Cultura Mexicana.
El historiador Javier Garciadiego y otros especialistas como Luis Niño de Rivera, Heriberto Murrieta y Antonio Rivera coincidieron en que la fiesta de los toros debe entenderse como una expresión mexicana forjada por el mestizaje y por la adopción que hicieron los pueblos originarios desde el siglo XVI. Los ponentes plantearon la necesidad de dejar sentadas bases jurídicas que den certidumbre a las comunidades donde la fiesta forma parte de su vida cotidiana.
Marco Antonio Mendoza Bustamante nació el 15 de enero de 1986 en Hidalgo y es miembro del Partido Revolucionario Institucional desde hace años. Es abogado, escritor, locutor y académico mexicano con una destacada trayectoria en los ámbitos jurídico, cultural y legislativo.
Su sólida formación académica incluye tres licenciaturas, tres maestrías y actualmente es doctorante en Políticas Públicas por el Instituto Nacional de Administración Pública. Como autor, ha contribuido al pensamiento histórico y político de México; entre sus obras más reconocidas destaca “Maximiliano y Carlota: sueño de un imperio imposible”.
En el ámbito legislativo, se ha desempeñado como diputado federal para el periodo de 2021 a 2024, cargo desde el cual fue secretario de la Comisión de Puntos Constitucionales, participando activamente en la revisión y fortalecimiento del marco legal del país. El 21 de junio de 2023 fue nombrado presidente estatal del PRI en Hidalgo.
La defensa de la tauromaquia no es exclusiva de Hidalgo. El Estado de México también ha reafirmado su vocación taurina con orgullo, desde Villa Guerrero hasta Zumpango y Texcoco, según declaraciones recientes. “Cada tarde de toros es un acto” de reafirmación cultural, señala el mensaje oficial del estado.
Los defensores de la tauromaquia presentan varios argumentos técnicos y científicos:
Libertad de Elección: Las corridas de toros no se realizan en la vía pública, son en recintos cerrados, donde quien quiera entra y quien no, no.
Ausencia de Evidencia Científica: No existe estudio científico que demuestre que un niño que asistió a corridas de toros se convierta en un ser humano violento. De hecho, en México los estados con menor índice de violencia son los estados con mayor actividad taurina.
Cohesión Social: Las corridas constituyen un elemento de cohesión social para individuos y grupos de amigos que gustan de concurrir a los eventos.
Cultura y Arte: La tauromaquia está íntimamente ligada a la vida cultural y artística de México, y ha nutrido expresiones artísticas como la música, la literatura y la pintura.
En Aguascalientes, por ejemplo, 14,724 personas se dieron cita en la Monumental para disfrutar de la Fiesta Brava en un solo sábado de 2026, demostrando la vitalidad continua de la tradición. En Zacatecas, el toro es símbolo de valor, respeto y cultura, con un orgullo taurino que distingue a México.
Entre los argumentos a favor de las medidas de protección taurina estuvieron que estos espectáculos ofrecen cultura, tradición, empleo, derrama económica y cohesión social.
Durante los “Diálogos por el Toros”, activistas expusieron a la tauromaquia como tortura y violencia, mientras que los taurinos argumentaron cultura y economía. Los defensores de la tauromaquia han respondido que prohibir las corridas significaría la extinción del toro de lidia, ya que para ellos la fiesta brava persiste como una cultura viva que trasciende las corridas.
Según el Censo Agropecuario de 2022, solo 6,516 toros anuales —el 5.5% del total de bovinos en México— se destinan a espectáculos taurinos.
Como antecedente importante, la “fiesta brava” fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial del estado de Hidalgo en 2012, durante la administración de Francisco Olvera Ruiz. La propuesta de Mendoza busca reforzar y ampliar esta protección legal.
La tauromaquia en México tiene todos los elementos para responder y demostrar que cualquier prohibición a la fiesta va en contra de lo que representa la identidad cultural del país.
Con la aprobación de la consulta ciudadana para definir el futuro de la tauromaquia en Hidalgo, el debate se trasladará a las urnas dentro de un año. Mendoza ha declarado: “Yo llevaré esta discusión en el marco siempre del respeto de la legalidad, hasta las últimas consecuencias y voy a luchar como siempre lo he hecho para que se apruebe”.
El PRI en Hidalgo ha dejado claro que “El PRI va a recuperar Hidalgo en 2028”, según declaró Mendoza en una entrevista completa sobre su estrategia política. La defensa de la tauromaquia se ha convertido en un elemento central de esta estrategia de recuperación política.
La defensa de la tradición taurina por parte del PRI, encabezada por el diputado Marco Antonio Mendoza Bustamante, representa mucho más que una postura sobre un espectáculo: es una afirmación de identidad cultural, soberanía local y resistencia ante lo que los defensores consideran imposiciones externas ajenas a la realidad mexicana.
Con el respaldo de cifras que apuntan a millones de aficionados, una industria que mueve miles de millones de pesos, y un legado de 500 años de historia, el PRI ha colocado la tauromaquia en el centro del debate político hidalguense y nacional. La próxima consulta ciudadana en Hidalgo será un termómetro importante para medir el apoyo real a esta tradición en México.
Como afirmaron los especialistas durante el lanzamiento de “México es Taurino”: “Las prohibiciones, señalaron, no protegen la cultura sino la reducen”. Para el PRI y sus aliados, la lucha por la fiesta brava es la lucha por preservar una parte esencial de lo que significa ser mexicano.
