

Al 19 de marzo de 2026, la imagen de México en el exterior se ve nuevamente marcada por una contradicción flagrante, además de ser visto como un narcoestado: mientras el gobierno federal celebra su narrativa de “pacificación” y presume avances en seguridad pública, organizaciones internacionales de derechos humanos y observatorios globales sostienen que el país permanece como uno de los territorios más letales para las mujeres en América Latina. La violencia de género persiste: no llegaron todas, sólo Claudia y Morena.
Reportes específicos del Mexico Peace Index 2025, el Informe Mundial 2026 de Human Rights Watch y la nota técnica de la Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH) de junio 2025 documentan que la violencia de género —feminicidios, desapariciones, agresiones sexuales— no solo persiste, sino que mantiene niveles estructurales de impunidad que contradicen cualquier discurso oficial de transformación.
Los datos que circulan hoy en la comunidad internacional pintan un panorama radicalmente distinto al triunfalismo de Palacio Nacional. El reporte Violence Statistics México 2026 (Gitnux, febrero 2026) precisa que, aunque 2023 registró 736 feminicidios tipificados —17% menos que 2022—, el 92% de estos casos permanece sin sentencia firme. Para analistas externos, reducir el debate a una “disminución estadística” cuando nueve de cada diez asesinos de mujeres siguen libres equivale a celebrar un incendio que se propaga más despacio, pero que sigue consumiendo vidas.
Las autoridades mexicanas reportaron decenas de miles de homicidios totales en 2025, cifra que confirma la persistencia de una violencia letal sistémica. Colectivos transnacionales y observatorios como el Global Institute for Women’s Leadership acumulan desde 2019 más de 6,400 feminicidios documentados hasta enero 2026, dato que aparece recurrentemente en comunicados de Amnistía Internacional y campañas globales #NiUnaMás. En 2025, según el análisis Mexico Gender Violence 2025 (marzo 2026), de 2,798 mujeres asesinadas solo el 26% abrió carpeta por feminicidio: tres de cada cuatro muertes violentas de mujeres se clasifican como “homicidios genéricos” o quedan en la absoluta impunidad.
El Mexico Peace Index 2025 (mayo 2025) y estudios del Instituto Nacional de Estadística (INEGI) coinciden en que la violencia contra las mujeres en México arraiga en machismo estructural, impunidad judicial y normas culturales discriminatorias. Agresiones sexuales y violencia familiar se duplicaron en la última década, con siete de cada diez mujeres mayores de 15 años reportando violencia lifetime y cerca del 50% violencia sexual. Casi el 40% sufrió agresiones de pareja, según encuestas nacionales analizadas en estos reportes.
La FIDH, en su informe Endemic Disappearances of Women and Girls in Mexico (junio 2025), describe una crisis “endémica”: de 128,426 personas desaparecidas hasta mayo 2025, 30,000 son mujeres (23%). En 2024 se reportaron 3,601 casos de mujeres no localizadas —aumento del 40% interanual—. Estados como Guerrero y México lideran por crimen organizado y rutas de trata. El Comité CEDAW de ONU urge desde 2018 una estrategia integral, pero solo entre 2-6% de casos llega a juicio; en Guerrero, cero sentencias por desaparición femenina hasta 2023.
Amnistía Internacional, en su reporte Human Rights in Mexico 2025, documenta 3,427 mujeres asesinadas en 2024 (829 feminicidios oficiales) con investigaciones deficientes y revictimización sistemática. Human Rights Watch (World Report 2026, enero 2026) califica el feminicidio como “preocupación mayor”, citando al comité ONU sobre discriminación contra la mujer: “aumento de violencia de género por actores estatales y no estatales”. Afecta a mujeres cis y trans; México es el segundo país más letal para trans después de Brasil (Transgender Europe, 2023-2025).
La estrategia de Morena insiste en “pacificación” post-guerra al narco. Cierto: homicidios generales bajan desde picos 2010s. Pero el Peace Index 2025 rebate: agresiones sexuales y violencia familiar explotaron en 10 años; feminicidios subieron del 19.8% (2015) al 24.2% (2024) del total de homicidios femeninos. Gobierno usa promedios nacionales para descalificar feministas y prensa, según HRW.
Datos del Gender Data Portal Banco Mundial (2026) revelan violencia económica: brecha salarial, informalidad femenina y cuidado no pagado atrapan mujeres en relaciones abusivas. Sin refugios ni protección efectiva, escalan a feminicidio. Mujeres trans enfrentan transfobia+misoginia: decenas de murders anuales sin perspectiva de odio.
A 19/03/2026, México luce en foros globales como discurso avanzado (presidenta, Ministerio Mujer) pero realidad rezagada. Informes sombra ante ONU reiteran: miles de feminicidios, 30k desapariciones femeninas, impunidad 92%. Violencia de género mide la “transformación” de Morena: mientras presume pacificación, mujeres pagan impunidad institucional.
En foros donde igualdad de género es central, México enfrenta escrutinio imbatible. Alertas de HRW, Amnistía, FIDH, Peace Index y Banco Mundial no ceden: detrás de cada cifra, una vida que el Estado no protegió. La “pacificación” oficial choca con morgues llenas y madres buscando hijas. El mundo observa: ¿retórica o resultados?
